Ayer, cuando empezó a anochecer, la temperatura en Madrid era
ideal. El aire olía algo menos a contaminación y la luna estaba
muy bonita. Eran las circunstancias ideales para salir a pasear.
Recordé entonces mi viejo juego de ganzúas, y decidí
comprobar si seguían funcionando. Eran ganzúas muy viejas y
anticuadas, cualquier aficionado a abrir puertas como yo se reiría
si las viera. Pero quería verificar si todavía quedan puertas
que se pudieran abrir con estas ganzúas.
Al salir a la calle, probé con la puerta de mi portal: nada,
sin problemas. Le había instalado un sistema de seguridad en
cerraduras inventado por mí, por lo que nadie, absolutamente
nadie podría intentar abrirla, ni siquiera encontrarían la
cerradura... ¡a mí me van a engañar! ¡Je!
Probé con el portal del 9. Parece mentira, mira que les he
dicho que esa cerradura se abre sin problemas, incluso sin ganzúa:
simplemente apalancando un poco en las esquinas de la puerta, en
unos sitios exactos y con la fuerza precisa (suelo llevar un
dinamómetro para medirla) la puerta se abrirá dulcemente. He
avisado muchas veces a la comunidad de vecinos, así que voy a
poner un anuncio en el periódico del barrio para que todo el
mundo sepa los problemas que tiene esa puerta.
Otra de las puertas que siempre se abrían muy bien es la de
la Farmacia de la esquina. Pero vaya, han hecho caso de mis
avisos: han cambiado la cerradura, y ya no puedo abrirla. Lo
estuve intentando varias veces, hasta que me aburrí. Muy bien
por ellos, son unos tíos listos y despiertos ante sus problemas
de seguridad.
Así estuve durante un rato, hasta que vi que ya han terminado
el edificio que estaban construyendo. Un bloque de 10 pisos,
nuevo, con mármol en el portal, puertas de acero forjado y
cristal blindado... ¡Una delicia! Y una tentación insuperable.
Cuando me acerqué, me quedé impresionado: un edificio nuevo
y ¡con una cerradura de tipo bombillo asíncrono de aleación
cromo-vanadio sin cinturilla de fijación! ¿Cómo es posible que
hayan instalado una cosa así? ¡Si eso se abre con estornudar un
poco!
Efectivamente, con la primera ganzúa que usé la puerta se
abrió tiernamente ante mí. Estuve dándome un paseo por la
escalera, vi la piscina y me di una vuelta por las puertas de los
pisos. En el primero izquierda fue tan fácil como en el portal.
Me di una vuelta por allí, y vi lo sencillo que era robar. Tenían
la tele, el DVD nuevo, las joyas de la familia... Así que les
dejé una nota avisándoles de que había estado allí y que si
no me hacen caso, y cambian la cerradura, la próxima vez me
llevaré la bici estática para que vean que se puede entrar en
su casa.
En varios pisos más estuve probando y en todos la misma canción.
Estuve dejando notas en cada piso que entraba hasta que se me
acabó el Post-It.
Al salir del portal vi, asombrado, que en los bajos habían
puesto una sucursal del "Banco Molocos". No lo dudé ni
un momento: nunca había entrado en un banco, así que ni corto
ni perezoso empecé a probar. La puerta tenía un buen sistema de
seguridad, así que tardé un rato en dar con la ganzúa
apropiada. Pero no se me resistió más de 5 minutos.
Una vez dentro de la sucursal entré en la zona de las cajas.
Nunca he visto un billete de 500 euros, y pensé que ahí podrían
tener. Empecé a rebuscar por los cajetines de seguridad (que se
abrían muy fácilmente también) hasta que di con un fajo de
billetes de 500. Saqué uno y estuve un rato mirándolo, es muy
bonito... Desgraciadamente, cuando iba a meter el billete y el
fajo en su sitio, llegaron los agentes de la policía y se empeñaron
en que estaba robando, cuando es totalmente falso. Solamente
estaba comprobando los sistemas de seguridad de la finca y del
banco, y no robo nada, soy muy honrado.
¿No lo entiende, Sr. Juez? Un amigo mío hace lo mismo en
servidores de empresas a través de Internet y no sólo no le
detienen, sino que le felicitan y sale en los periódicos. ¿Y a
mí me quiere condenar a un mínimo de 6 meses en prisión por
cada allanamiento de morada? ¿Cuál es la diferencia?
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